Una de las cosas que tiene que aprender el anestesioblasto, como todo médico, es que en la medicina hay una serie de terrenos pantanosos en los que es necesario sobrevivir. Uno de esos terrenos es el de las malas noticias. Tengo una compañera que, al comunicar una mala noticia, se ponía tan nerviosa que le entraba la risa floja. Imaginaos:
- Jajaja, señora, que es que tiene jajajaja usted un cáncer jajajaja.
Lógicamente, ha estado a punto de morir por agresión en varias ocasiones.
Otro de estos terrenos pantanosos es el llamado "balones fuera". Me explico. Supongamos que vemos en Urgencias a una paciente de 57 años, que acude por una candidiasis en el muslo y que, nada más entrar por la puerta, nos dice:
- Verá, Doctora, esto que usted dice que es un hongo, en realidad no lo es.
- ¿Ah, no?
- No. Lo que pasa es que la mafia rusa entra en mi piso y me envenena el jabón.
- Aaaaaaah, vaya. Espere usted aquí un momento, que voy a solucionar ese tema.
Cerramos la puerta y ponemos un busca al psiquiatra de guardia.
- Que no, que no es mío. Que ella ha venido por lo de la pierna.
- Amosnomejodas. Y lo de la mafia rusa ¿quién se lo cura?¿El CSI?
Pero hay un terreno pantanoso más escurridizo que una anguila por el que nos hundimos todos sin remedio y es el de las frases hechas. Por ejemplo: "Y es que les das la mano y se cogen el brazo" (traumatólogo hablando del gobierno con un paciente manco), "No siento las piernas" (enfermera imitando a Rambo, bromeando con un paciente, sin darse cuenta de que a éste le faltaban ambos miembros inferiores), "Tú ahora le echas un vistazo y te quedas tranquilo" (anestesista a un paciente ciego) o "Tienes negro a tu paciente" (anestesioblasta bromeando con su adjunto, sin darse cuenta de que su paciente, de color, estaba completamente despierto).
Y el que no tenga arena en los zapatos, que tire la primera piedra





16 comentarios:
O soltarle como le solté a una paciente con depresión severa "Oiga, ¿la que viene con usted es su hija?" y la mujer se me hundió más todavía porque iba acompañada de su hermana mayor...
Ahh! De pifias que se hacen de ese tipo "con la edad sobre todo) hice yo un post, la que se armó en la consulta...
Odio la frase "Que no, que no es mío"
Amosnomejodas, jajaja...entre el maño y tu váis a crear escuela...
Ay, Dios, lo de las frases hechas a mí me pasó en uno de mis primeros días en Medicina Interna. Vemos a una señora y no se me forma mejor de despedirme, estando ella ingresada, obviamente, que: "A seguir bien.".
Las cejas enarcadas del resi y mis compañeros fueron suficientes para que me quedara blanco de la vergüenza. Ains... sí, tengo arena en los zapatos.
JA,JA,JA.... Y lo de estar criticando a un compañero o jefe y que se aparezca por detrás tuyo mientras tus compañeros lo estan viendo y te empiezan a poner cara de " callateeeeeee"??? yo tengo una compañera experta en este tipo de meteduras de pata....
Parece que lo del "Esto no es mio" se da en todas las profesiones, a mi me pone mala....
Jolin! Desde luego que situaciones mas delicadas. Especialmente la compañera de la risa floja jajajaja. Que horror.
Un saludo!
¿Sabes que tu blog es muy conocido por la blogosfera? Pues si, he llegado a él después de leer sobre ti en varios blogs y la verdad es que, aunque el tema no es de mi profesión ya que carezco de ella por ser pensionista pese a mi edad, es muy divertido, te expresas con un gran desparpajo y veo que te sigue mucha gente. A mi no me sigue casi nadie pues creo asustarlos, no se, o es eso o es que se aburren de tantos blogs. Bueno, un saludo.
Recuerdo un señor atrapado en un coche, que tras ser extricado por los bomberos, que incluso tuvieron que abrir el techo como una lata de sardinas, una vez lo exploré y no observar nada grave en una primera valoración, al encontrarllo muy nervioso, le dije: "no se preocupe, lo que tiene no es grave. Esté tranquilo, que de esto no se va a morir..."
Media hora más tarde, ya en el hospital (menos mal), podéis imaginar lo que pasó...
Mis compañeros durante el resto de la guardia me decían con sorna: "Qué ojo tienes, ¿eh?"
pasa en la vida real ... pasa en el hospital, ayer mientras monitoreaba apresurada le dije al paciente "señor, extienda su dedo índice por favor", me mira inquieto y repito lo mismo, pues me había parecido que hacía puño ... resulta que tenía amputados los 3 primeros dedos.
y confieso ser una "metepata" como describe ladyA ...
Jajajaja, muy buena la entrada de hoy!
Bueno, muy buena para mí, que no he sufrido ninguna de esas meteduras de pata....
Uf yo que todavía no estoy recibida ya tengo arena en mis zapatos...
Recuerdo una vez rindiendo un exámen de anatomía, el profesor me pidió que saque de la sala de disección un hueso, un fémur, de caballo (siempre se utiliza al equino como modelo en todo) y yo me equivoqué y saqué uno de vaca y recién cuando terminé de dar la lección, el profesor me dijo "Muy bien, pero ese fémur no es de un caballo alumna" Jeje, ups no me había dado cuenta.
"Respire por la nariz" (a un laringuectomizado).
Yo tengo algunas buenísimas:
-Por favor, señorita, quítese las medias (no llevaba era vello corporal muy, pero que muy tupido)... la enfermera por poco muere de la risa y yo por la agresión de la paciente, que tenía cuerpo como para soltar hostias como panes.
También le pregunté a una paciente para cuándo le tocaba el parto... no estaba embarazada, era gordita.
Y ya paro que me pueden linchar.
No es una frase hecha, pero tiene que ver:
Una amiga que estudió psicología estaba haciendo prácticas en una residencia de la tercera edad, y una compañera suya tenía que encuestar a los residentes sobre si hacían uso de los servicios de la residencia.
- ¿Y a la peluquería va?
- Sí, sí.
- ¿Y al podólogo?
- Bueno, es que me faltan las piernas, hija.
La frase más inadecuada que he escuchado y que recuerdo, fue un día que un señor mayor respondió a una compañera tras una frase en la que ésta le llamaba «abuelo»; el señor en cuestión le aseguró que no era abuelo, que no tenía hijos y que era cura...!
Besos
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