Una escena que me encanta de "El Imperio contraataca" es la del oscuro entrenamiento de Luke en el planeta Dagobah, en la que, harto y cansado, se enfrenta una y otra vez a los incontrolables poderes de la Fuerza en el terreno inhóspito, lleno de pantanos y terrenos yermos de Dagobah.Una vez, no hace mucho, comparé la residencia de Anestesiología con Star Wars. Pues bien, cada miércoles, la Dra LionBar, el Dr TeddyBear o el Dr RespirehondoLleneelpechodeaire, nuestros flamantes tutores , al estilo de Yoda, nos enseñan a luchar en los áridos paisajes de la farmacología y nos hacen trabajar duro para controlar los poderes de la fisiología respiratoria. O dicho de un modo más llano, nos dan clase. Cada miércoles, los residentes de Anestesia nos reunimos toda la mañana alrededor de la mesa del aula, cual niños de campamento alrededor de una hoguera, a contarnos historias de miedo: lo que pasa con el receptor de la acetilcolina cuando se une a los receptores colinérgicos, lo que les ocurre a los adrenoreceptores al activarse...en fin, de verdadero terror.
Por eso, por esa docencia decente, aquí estoy ahora, tras una GM de las mías, buscando un artículo para mi sesión bibliográfica del miércoles. Cojo mi ratón-láser y, armada de esa manera, me adentro en las ciénagas del Ovid habitadas por oscuras revistas de todo tipo, buscando aquellos atisbos de fuerza que me ayuden a moverme por el lado oscuro del quirófano.
Total, que cada miércoles me doy cuenta de que me queda un huevo y parte del otro por aprender.









